Levanté la vista
Mi padre murió de un infarto de miocardio sin patologías previas a los 56 años. “La vida es muy caprichosa”, “No somos nadie”, “Te acompaño en el sentimiento”. De repente un sinfín de lugares comunes se apoderaron de mi existencia, pero ninguna de estas palabras bienintencionadas consigue explicar el abismo doloroso cuando alguien importante desaparece […]
